El lider cumple con el papeleo
El Madrid se ventilo al Murcia pese a jugar con uno menos. Sneijder marco el gol del triunfo. Los visitantes, sin juego y sin dinamita. Se roza el titulo...
Los futbolistas celebran el deber cumplido con volteretas, algo que colapsaria los ascensores de cualquier oficina al finalizar la jornada. Ayer, al acabar el partido, Pepe y Casillas rodaron por la hierba abrazados como dos novios en la primera semana. Mas que la victoria como concepto universal y glorioso, festejaban los puntos, tres mas. En cierto modo, era su forma de recoger la nomina, o eso que llaman bono por objetivos y que suele premiar los objetivos que se cumplen solos, pero tampoco lo digan muy alto. En cualquier caso, esa celebracion a ras de suelo tampoco es recomendable sobre la alfombra de una oficina.
El Madrid esta cada vez mas cerca de la Liga y cada vez necesita menos. Asi sucedio ayer. Es verdad que el equipo estuvo azotado por diversas contingencias comunes, la mas relevante la expulsion de Miguel Torres a los 19 minutos. Y es cierto que eso condiciono su juego y deberia hacernos mas comprensivos. Sin embargo, es inevitable esperar mas del Madrid y de sus rivales. Mas grandeza, digo.
Entiendo que para el madridista puro y duro, o para el que vive en Australia y no mira, o para aquellos que estan embarcados en alta mar y, sobre todo, para los que cabalgan en territorio comanche, estos lamentos sonaran como filosofias de sillon y tiempo libre, juegos florales. El Madrid gano y gano.
Segun eso no habria mas que hablar, pero conviene hacerlo, para llenar y para llenarnos. En descarga del lider hay que senalar que la culpa, si existe, es de los demas. La medida es algo que se establece por comparacion y nos quedaremos sin saber hasta donde habria llegado el Madrid si le hubieran exigido mas. Por otro lado, no es raro que los equipos (y las personas) se acomoden a la minima exigencia. A estas alturas, el Madrid sabe que si no le rescata su talento, le rescatara el Barcelona, o el error ajeno en sus multiples versiones. Y para vivir de esa manera no hace falta caminar sacando pecho, como hace Rafa Guerrero.
Simbolo.
A falta de otras virtudes, el partido de ayer tuvo el valor de ser una metafora de la Liga que transita el Madrid. De inicio, se encontro con problemas y con un rival que planto cara. No miento. Hasta que descubrimos que el Murcia no tenia otro plan que defenderse, nos parecio un adversario respetable y ordenado. Luego entendimos mejor.
Despues de un suspense fingido, porque ya nos conocemos esta filmoteca, el desenlace final fue la coincidencia del error con el acierto, una simple cuestion de tiempo y estadistica once estrellas contra once humanos.
Con ese panorama, el unico factor incontrolable fue el arbitro, senor Iturralde Gonzalez. Desde el peinado, todo en el es un alboroto. Vocifera, gesticula y utiliza el silbato como una cerbatana. Expulso a Torres como un escarmiento popular y luego paso por alto un penalti a Guti, al que llego a amonestar, y otra pena maxima a Goitom, que fue arrollado por Marcelo. Mas que impartir justicia se puede afirmar que sembro el panico. Hasta Rafa se sintio intimidado y no pudo lucir su moldeado.
Para el Madrid, el desarrollo del partido no fue muy diferente de otros, aunque la presencia de Robinho nos sugeria un ataque total, con dos genios por banda, uno brasileno y otro holandes. La triste realidad es que los futbolistas dotados para el desborde prefieren los adentros a los extremos, tal vez pensando que el trabajo por las alas es una tarea menor, de laterales. Y el problema se agrava cuando los entrenadores les consienten los caprichos y les cambian de banda.
En esas cuitas se enredaron Robben y Robinho, aunque el primero crece y el segundo se nos pierde, y pudiera ser que para siempre. Sin salida por los flancos, el Madrid se tropezo en el centro con el orden del Murcia, que lo atrapaba todo menos ciertas ocurrencias de Guti y algunas de las cartas que Gago enviaba a Raul.
El primer remate del Murcia, un cabezazo de Arzo a los cuatro minutos, fue su acercamiento mas peligroso durante el partido. Ni siquiera la rigurosa expulsion de Miguel Torres le acerco mas al gol. Al contrario. La superioridad numerica destapo su debilidad, y no hablo tanto de la falta de remate como de su incapacidad manifiesta para conquistar el ultimo tercio del campo.
Por lo demas, ni Clemente ni su equipo aprovecharon que Schuster, entre valiente y suicida, evitara sustituir a un jugador para dar entrada a un defensa, de modo que Pepe debio inclinarse a la derecha para proteger la banda. El central cumplio y, aunque habia visto una tarjeta al cuarto de hora, nadie le puso en mas problemas.
Por ese mismo flanco se movia el nino Aquino, al que no se puede reprochar nada. Se equivoco varias veces, pero estos estrenos se evaluan mas por el descaro que por los aciertos. Y ademas de zurda poderosa, el chico tiene desparpajo infinito. Hasta pudo sonar con el gol. En el ultimo minuto de la primera mitad, una combinacion con Goitom le dejo en situacion de fusilar a Casillas. Creo que su error fue pensar, pensarlo. Antes de que terminara de cargar la pierna, Sneijder le robo la pelota, el sueno y el gol.
Caos.
La expulsion de Torres provoco un indudable desconcierto tactico en el Madrid, pero a cambio le dejo en situacion de zafarrancho permanente. Y en ese clima se agiganto el papel de Sneijder, su electricidad, su movilidad.
Su protagonismo se hizo absoluto en el gol. Pepe saco de banda, Raul peleo un balon imposible y dos defensas del Murcia, Pignol y Kabous, se estorbaron al despejarlo. El primer merito de Sneijder fue recoger esa pelota perdida, pero el segundo, y mayor, fue colocarla en la escuadra, fulminante, sin adornos, pero con absoluta efectividad.
El Murcia fallecio entonces, porque no habia plan B, ni dinamita en el banquillo, ni siquiera piedras, ni aire. Entro Movilla para agilizar el juego, pero consiguio poco porque el equipo carece de profundidad. Acepto que el grupo no rebosa de talento, pero el entrenador cobra para subsanar eso, para inventar soluciones, para estirar la goma. Y noto en Clemente cierta resignacion publica.
Schuster, por su parte, retraso a sus jugadores para no caer en los pecados de la ambicion excesiva. Salgado entro por Robinho, Drenthe relevo a Sneijder y Diarra a Guti. El Murcia no consiguio disparar entre los palos y Casillas tuvo que rebozarse al final con Pepe para poder mandar el uniforme a la lavanderia.
Conclusion todo esta mas cerca. El Madrid sigue acariciando el titulo y el Murcia continua rozando el descenso. Ocurre sin mucha pena y sin excesiva gloria. Las Ligas salen como salen, unas frondosas y otras de secano. Nadie sabe por que ocurre, pero conviene distinguirlas para no buscar heroes donde hay oficinistas.

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